Siete retos que afrontarán los magistrados del Tribunal Supremo Electoral, 2026-2032
1. Administrativos
Conocer el funcionamiento de las 23 direcciones y 61 dependencias de la institución en menos de nueve meses para dirigir con eficacia y eficiencia:
- La gestión de inscripción y fiscalización de 26 partidos políticos activos, más 19 comités cívicos en formación y miles de candidaturas.
- La organización del proceso electoral 2027 en tiempo récord (menos de nueve meses para la primera vuelta).
2. Sociales
- Reconstruir la confianza ciudadana (sólo el 25 % confía en el Tribunal Supremo Electoral (TSE) según encuestas recientes como Latinobarómetro).
- Combatir desinformación, fake news y el uso de IA generativa (deep fakes) en campañas, que erosionan la percepción de legitimidad.
- Reducir polarización y conflictividad electoral.
3. Tecnológicos
- Modernizar el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) y la Dirección General de Informática, fuertemente afectada por judicialización en 2023.
- Implementar herramientas contra desinformación e IA.
- Actualizar sistemas de inscripción y empadronamiento en tiempo récord.
4. Jurídicos
- Riesgo de persecución penal y presiones políticas (herencia directa de 2023: allanamientos y casos contra magistrados y personal técnico).
- Defender la autonomía institucional frente al Ministerio Público y poderes externos.
5. Reglamentarios
- Implementar las reformas recientes a los reglamentos de la Ley Electoral y de Partidos Políticos (financiamiento, voto exterior, medios de comunicación y campañas).
- Regular la inscripción de partidos (mínimo 28.083 afiliados, sedes en 12 departamentos) y fiscalizar gastos de campaña.
6. Recurso humano
- Contratar y capacitar personal temporal (juntas receptoras de votos y centros de cómputo).
- Retener talento técnico (informática y fiscalización).
- Atender y gestionar la nómina de 1.473 empleados permanentes + contratos temporales con sueldos y prestaciones limitadas.
7. Financieros
- Cubrir costos altos de empadronamiento masivo, logística electoral, voto en el exterior, arrendamientos entre otros.
- Control de gastos de campaña con recursos limitados.
El mayor desafío del nuevo TSE será recuperar legitimidad y autonomía mientras cumple un cronograma electoral con dificultad alta y recursos escasos. El éxito dependerá de la independencia, modernización tecnológica controlada, educación cívica y apoyo ciudadano e internacional. Superar estos obstáculos, permitirá organizar elecciones creíbles en 2027.